Similar a la oligoterapia respecto a postulados, forma de actuar y resultados, las sales de Schüssler son reconocidas cada vez más como una parte integrante de las medicinas complementarias.
Se trata de una terapia natural, exenta de riesgos y que puede complementar a cualquier otra terapia y tratamiento.
Para Schüssler, si se mantiene la nutrición celular, la actividad celular es normal y no hay enfermedad.
Las células del cuerpo humano necesitan nutrirse de compuestos orgánicos complejos y de sustancias inorgánicas o sales minerales.
La deficiencia de una sal mineral impide que las células asimilen y utilicen los compuestos orgánicos, por tanto desde esta concepción los déficits de sales inorgánicas bien definidas y concretas son la causa última de la enfermedad.
Mediante el aporte de dichas sales minerales puede restablecerse la nutrición y el metabolismo celular y, con ello, la salud.
Son doce las sales inorgánicas o minerales, definidas como elementos nutritivos esenciales para las células, porque actúan como agentes funcionales fisiológicos del organismo.
Se trata en definitiva de una terapia celular, en la cual el aporte de las sales desencadena un estímulo que capacita a las células para una mayor absorción de las sales inorgánicas contenidas en la alimentación.
Agentes funcionales
Schüssler centró su terapéutica en 12 sales minerales presentes en la sangre y los tejidos, denominadas agentes funcionales porque ejercen una determinada influencia sobre determinadas funciones orgánicas del cuerpo.
Las células asimilan las sales en forma de iones, que se disponen a ambos lados, dentro y fuera, de la membrana celular, preservando la vida celular mediante el intercambio de sustancias con el exterior.
Los trastornos moleculares de las células enfermas son restaurados por las moléculas de sales minerales de igual signo, procedimiento por el que se desactiva o anula la inhibición del intercambio célula-intersticio.
Al tratarse de una terapia reactiva, la cantidad de sustancia necesaria es pequeña, aproximadamente equivalente a la concentración que se encuentra en la sangre y los tejidos.
UTILIZACIÓN
Respecto a cómo hacer uso de las sales, si se necesita tomar más de una sal suele aconsejarse alternarlas diariamente y pocas veces el empleo simultáneo.
Se recomienda evitar la ingesta de estimulantes fuertes (tabaco, alcohol, café, alimentos muy condimentados, picantes, ...), así como distanciar las sustancias aromáticas de las tomas, para no restar eficacia a las sales.
Dejar disolver los comprimidos lentamente en la boca, sin ningún líquido adicional, para una mejor absorción mucosa.
Los tratamientos deben mantenerse durante un largo plazo, hasta el restablecimiento del equilibrio bioquímico.
La rapidez para conseguir una mejoría total o parcial depende de la intensidad de la alteración, del estado físico general y de la constitución psíquica.
En el caso de los niños se pueden triturar o disolver los comprimidos en agua, sin utilizar cucharas metálicas.
DOSIFICACIÓN
En estados agudos y subagudos tomas frecuentes cada hora o media hora según su intensidad.
En estados crónicos o como terapia de mantenimiento, 1-2 comprimidos, 2-4 veces al día.
Debe administrarse 15 minutos antes o una hora después de las comidas.
CARACTERISTICAS E INDICACIONES
Son 12 sales con diferentes tipologías y funciones, administradas cuando el cuadro que presenta la persona es similar al biotipo representativo de cada sal.
· Calcium fluoratum
· Calcium phosphoricum
· Ferrum phosphoricum
· Kalium chloratum
· Kalium phosphoricum
· Kalium sulfuricum
· Magnesium phosphoricum
· Natrium chloratum
· Natrium phosphoricum
· Natrium sulfuricum
· Silícea
· Calcium sulfuricum